El arte del tapizado en sillas coloniales: una tradición que perdura
Luis Mendoza
Maestro tapicero
En nuestro taller familiar del Parque Industrial de Villa El Salvador, cada silla de comedor que pasa por nuestras manos cuenta una historia. Especializados en estilos clásico y colonial, entendemos que el tapizado no es solo un acabado, es la piel que abraza la estructura de madera, definiendo confort y carácter.
Materiales que utilizamos
La selección de la tela es crucial. No solo buscamos belleza, sino durabilidad para el uso diario en un comedor familiar. Trabajamos con una variedad de materiales:
- Telas de damasco: Elegancia clásica para ambientes formales.
- Chenilla y pana: Aportan calidez y textura, ideales para un estilo rústico-colonial.
- Cuero sintético: Para una limpieza fácil sin sacrificar la estética.
- Yute y lino natural: Para quienes buscan un look más orgánico y textural.
El proceso, paso a paso
Detrás de cada asiento renovado hay un meticuloso proceso que combina el oficio de la carpintería con la delicadeza del tapizado:
- Desmontaje y evaluación: Retiramos el tapizado antiguo y evaluamos el estado de la madera.
- Reparación y barnizado: Nuestros carpinteros reparan, lijan y aplican barniz para restaurar el brillo y la protección de la madera.
- Corte y preparación de la tela: Cortamos la tela nueva con precisión, considerando el patrón y el grano.
- Acabado y remate: Aseguramos cada costura y colocamos los botones decorativos o pasadores característicos del estilo colonial.
"La verdadera calidad no se ve a simple vista. Está en los dobleces perfectamente tensados, en los botones firmemente anclados y en la armonía entre la fortaleza de la madera y la suavidad de la tela. Eso es lo que entregamos en cada silla."
Este compromiso con el detalle es lo que nos ha permitido, por años, ser el taller de confianza para familias que desean preservar o renovar el corazón de su comedor: sus sillas. No solo restauramos muebles, revitalizamos espacios de reunión y memoria.